La isla Koh Kood es la segunda isla más grande de las 47 que conforman el Parque Nacional Marino de Koh Chang, su remota ubicación y su exclusión en los itinerarios turísticos mayoritarios la convierten en un escondite tropical de ensueño. Aquí, pequeñas carreteras rodeadas de selva desembocan en mares turquesas, lagunas escondidas y, los que tengan un poco de suerte y mucha paciencia, llegarán a espectaculares cascadas.
En Ban Ao Salad, un villa pesquera en la bahía, se amontonan las cestas con pequeños tiburones, cangrejos, meros, que serán trasladados a los restaurantes caros de Bangok. La playa más grande de Koh Kood es Bang Bao, sumida en un estado perene de relajación, gracias a los escasos turistas que la visitan. El nuevo resort de lujo Soneva Kiri, que abrió a mediados de 2008, será sólo accesible en avión. Hasta que abra sus puertas, la mejor opción es Koh Kood Resort ...
Veinticino héctareas de terreno que superan incluso las expectativas de los visitantes más exclusivos. Posee un largo estanque, que se divisa desde las terrazas del lujoso hotel Mandarin Oriental Dhara Dhevi de Ching Mai (Tailandia), fue inagurado en el 2002 y diseñado como un auténtico arrozal, es sólo una pequeña muestra de las veinticinco héctareas de terreno que componen este magnífico resort, que aparte de ser un hotel histórico también es romántico. Posee 144 viviendas, de las cuales 64 son villas o bungalows y 80 son suites.
El hotel, que yuxtapone palacios birmanos con edificios coloniales portugueses, ofrece actividades tan exóticas como una ruta sobre elefantes o un viaje en el Oriental Express que, al igual que su homólogo europeo, recrea un trayecto cargado de lujo y estilo. Su exclusividad y su impresionante entorno vegetal hacen que verdaderamente nos transportemos hasta el antiguos reino de Lanna. (Hay cabañas desde 570 ...
Koh Samui es una isla a unos 600 kilómetros de Bangkok, en la costa sur de Tailandia. Lo bueno es que esa isla estuvo mucho tiempo olvidada hasta por los mismo tailandeses y no se comenzó a explotar hasta la década de los 70.
Fue en aquella década cuando empezó a extenderse el rumor de la existencia de una isla de 275 kilómetros con bellas playas y amigables gentes. Y fue en esa década cuando grupos de mochileros empezaron a desembarcar en la isla en busca de tranquilidad.
Ahora no queda nada de ese romanticismo y lo amigable ha dado a la proliferación de varios resorts rodeado por hermosas playas. Además, no queda sitio para el aburrimiento con una oferta de actividades de lo más variopinto. ¿Qué tal un espectáculo de búfalos en acción? O también saborear un buen plato tradicional de sopa de coco con gambas o pollo.
Con un clima ...