La ciudad de Guadix se encuentra en la provincia de Granada, Andalucía, en la falda norte de Sierra Nevada. Se comunica con el Levante español a través de su carretera A-92 y si la continuamos en sentido contrario, nos conduce en dirección a las demás provincias andaluzas. Por ello durante toda su historia, Guadix se considera un gran núcleo de comunicaciones.
Esta comarca nos ofrece unos productos de la tierra muy apreciados, como el vino y el aceite. Entre sus productos típicos elaborados, podemos degustar quesos, jamones, embutidos, conservas varias y una exquisita repostería. Su proximidad a Sierra Nevada es suficiente como para atraer a los amantes del senderismo, de los deportes de aventura en general, y en lugares destinados a ello, a la caza. Existen 3 parques naturales: Sierra de Huétor, Sierra Nevada y Sierra de Baza.
Si hay algo que nos llama la atención en Guadix son los barrios trogloditas ...
Esto es una sugerencia para todos aquellos que deseen pasar una estancia en un entorno incomparable en Extremadura, tanto de puertas afuera como de puertas adentro. En la Campiña Sur de Badajoz hay una pequeña y preciosa población tan llena de historia que pasear por sus calles es un alivio inmediato para el estrés.
Llerena fue Ellerina para los musulmanes, campamento base para la Orden de Santiago, la más antigua de las órdenes de caballerías de la Península, priorato de San Marcos de León y sede de la Santa Inquisición. Su época de máximo esplendor fue durante los siglos XVI y XVII
Gótico, barroco y mudéjar se respiran por cualquier calle de este pueblo señorial, situado, además, en un entorno privilegiado, a los pies de Sierra Morena.
En esta villa antigua y monumental se encuentra el Hotel Mirador de Llerena, edificado sobre una casa señorial novecentista, conocida popularmente como Casa de Dona Mariana. ...
Si hay algún lugar en España en el que aún pemanecen las tradiciones rurales es en la comarca de la Ribeira Sacra, en el sudeste de Galicia. Un lugar en el que los bosques de castaños y los campos verdes adornan las tradiciones monásticas que esconde el lugar y que las mantiene vivas con el paso de los siglos.
El pueblo de Os Peares es el encargado de dar la bienvenida a este pequeño paraíso. A partir de aquí, empieza un recorrido que atravesará la comarca de oeste a este siguiendo el cañón del río Sil. Los miradores que podemos encontrar a lo largo del camino nos ofrecerán espectaculares vistas de pequeñas aldeas y barcas que pasean por las aguas.
En lo alto del cañón se encuentra el monasterio de San Estevo de Ribas do Sil. El conjunto eclesiástico es de estilo ecléctico ya que acumula todo tipo de estilos artísticos. La ...