SAN PEDRO DE ATACAMA
La inmensidad del desierto, tierra y cielo se funden en una línea infinita hacia un horizonte de colores. Cielos que rebalsan de estrellas y suelos cubiertos de minerales conforman los particulares paisajes del altiplano chileno. En su inmensidad existen lugares imperdibles, como el Valle de la Luna, el Valle de la Muerte o la Cordillera de la Sal, con esculturas naturales; o los Géiseres del Tatio, a 4.300 metros sobre el nivel del mar, con fumarolas de las cuales brotan aguas que superan los 85°C de temperatura.
Entre las excursiones, vale la pena visitar las Ruinas de Tulor y sus construcciones antiguas o bañarse en las aguas termales de Puritama. Lo que no puede faltar en una visita al pintoresco pueblo de San Pedro de Atacama y su salar, con sus lagunas llenas de flamencos; tampoco el tour al lago Chungará, uno de los más altos del mundo, ...