Si el viajero se acerca a este lugar utilizando la carretera de la costa, le será fácil contemplar una magnífica vista de Hondarribia desde lo alto del monte Jaizkibel, además de deleitarse con sus alrededores: el valle del río Bidasoa, el cabo Higuer y las fronterizas poblaciones de Irún, en el lado español, y Hendaya, en el francés. Además, en días completamente despejados, la perspectiva se amplía a los puntos de veraneo más conocidos del vecino país, como San Juan de Luz, Biarritz o Sokoa.
El descenso hacia Hondarribia guarda una agradable sorpresa, además de sus esplendidas panorámicas: el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de la villa marinera adonde nos dirigimos. Al llegar a la población, llama la atención el regusto histórico de su bien conservado casco antiguo y el sabor marinero y tradicional de un pueblo costero.
La ciudad antigua, situada estratégicamente en un altozano, está rodeada de murallas ...