Muchas son las ciudades que tienen mercados callejeros, pero ninguna es equiparable a Londres. Constituyen una magnífica forma de conocer la ciudad y tienen un aire de informalidad, que hacen merecedora la visita. Pueden encontrarse excelentes precios pero conviene llegar temprano, pues los trastos se cierran a primera hora de la mañana.
Petticoat Lane es ideal para encontrar ropa, relojes, joyería y juguetes. Tiene ya más de doscientos años y aunque los precios no son tan baratos como en otros mercados, vale la pena perderse entre los más de mil puestos que se instalan los domingos.
Los sábados a la mañana en Portobello Road se mezclan los aromas y colores de todo tipo. Rodeado de las típicas casas blancas londinenses, más de 2.000 puestos ofrecen objetos de arte, joyería, platería, frutas, verduras y sobre todo, antigüedades. Son tres o cuatro mercados en uno, que recorren más de dos kilómetros. En el extremo ...