Junte energías y asegure su billetera. Porta Portese es un descomunal y populoso mercado -el más famoso de Roma- con más de cuatro mil puestos en los que se vende todo lo imaginable, sea nuevo, usado, moderno, antiguo, útil o, a todas luces, insevibles. Se despliega desde los pies de la Porta Portese -la más joven de las puertas de la ciudad, mandada a construir por el Papa Urbano VIII y terminada en 1644 por su sucesor Inocencio X- y se extiende por vaior kilómetros en calle paralelas, en medio de un griterio notable, acompañado cada tanto de música tan multiculturales como los vendedores de muchas nacionalidades: italianos, rumanos, polacos, rusos marroquíes, egipcios, chinos, pakistaníes, turcos, coreanos, vietnamitas.
Las personas compradoras también son muy diversas y en muchos casos muy llamativa: se ven desde monjes budistas mirando chaquetas, adolescentes probándose camisetas de fútbol, madres con niños en busca de conchitas de mar, ...