Casarse, en la República Popular China, es fundamental; la pareja y la familia son la base de la sociedad. Y muchos, al ver que sus hijos avanzan por la vida llenos de trabajo y con poco tiempo para pensar en el amor, se angustian y se disponen a darles una mano.
Por eso en Shangai los padres se juntan, y llevan un CV bajo el brazo. People’s Square, la “plaza del pueblo”, es el escenario donde tiene lugar ese curioso mercado de información sobre la vida privada de los hijos. Los padres llegan a alguna esquina del parque y lo cuelgan o lo ponen frente a ellos, esperando una “respuesta”. Cuando los otros padres pasan, preguntan, conversan y si se interesan, intercambian datos para fijar una cita entre sus hijos.
Basta caminar por la plaza para encontrarse con los Curriculae colgando de hilos amarrados entre los árboles, puestos en el suelo y ...