En las montañas de Guatemala, a casi 2000 metros de altura sobre el nivel del mar, reside la antigua villa de Chichicastenango, una chispiante aldea de tradiciones y artesanías. Luego de un entretenido viaje de cuatro horas desde la capital del país a través del exuberante paisaje maya, se arriba al pueblo fundado por los quiché.
Actualmente, unos cuantos siglos después, los quiché continúan siendo el grupo lingüístico maya más grande de Guatemala, y su forma de vida se basa en la agricultura y el comercio. Es por esto que los dos días en los que abre el mercado, son tan importantes y atraen tanto a los locales como a los turistas.
Vendedores de todos los rincones del país llegan los jueves y domingos para instalar sus puestos en la plaza principal y en las calles aledañas. Los artesanos capturan la atención de los visitantes con sus raras máscaras festivas, sus encantadoras cajas ...