Las fuentes de Roma, son imponentes y prodigan arte e historia, ya que la mayoría de ellas han sido esculpidas por los más reconocidos artistas italianos. Una de las más famosas es la Fontana de Trevi, construida por Bernini pero finalizada en 1751 por el arquitecto Nicolás Salvi, a pedido del Papa Clemente XII. Nadie se va de allí sin cumplir con la costumbre de lanzar una moneda al agua, para garantizar según la leyenda popular, el retorno a esta increíble ciudad. Deslumbrante de noche, iluminada por antiguos faroles que resaltan la sublime escenografía, no podemos dejar de rememorar a la sensual Anita Ekberg en La Dolce Vita.
Otra de las fuentes representativas realizada por Pietro Bernini es la Barcaza, que se encuentra en el sector central de Piazza Spagna. La gente suele reunirse a su alrededor para contemplar el juego de los chorros de agua. Rodeada por edificios del siglo ...