La antigua estación Julio Prestes del centro de San Pablo, antaño envuelta por el sonido de los trenes, hoy en día es sede de una de las salas de conciertos más modernas de América Latina. Imponente, la Sala San Pablo, una de las más importantes de Brasil, funciona en esa histórica construcción, dueña de bellos ornamentos.
Diseñada especialmente para recibir a las mejores orquestas sinfónicas o de cámara del mundo, y también a otros espectáculos musicales, es sede de la reconocida Orquesta Sinfónica del estado de San Pablo, que tiene la dirección artística de Arthur Nestrovski y al maestro francés Yan Pascal Tortelier como director titular.
Por su gran superficie puede alojar hasta a 1.500 personas, que se dejan envolver por los espectáculos y conciertos, ubicadas en asientos de metal con detalles en madera, diseñados con materiales especiales que no interfieren en el flujo del sonido. En el entrepiso y en el ...