Las fuentes de Roma, son imponentes y prodigan arte e historia, ya que la mayoría de ellas han sido esculpidas por los más reconocidos artistas italianos. Una de las más famosas es la Fontana de Trevi, construida por Bernini pero finalizada en 1751 por el arquitecto Nicolás Salvi, a pedido del Papa Clemente XII. Nadie se va de allí sin cumplir con la costumbre de lanzar una moneda al agua, para garantizar según la leyenda popular, el retorno a esta increíble ciudad. Deslumbrante de noche, iluminada por antiguos faroles que resaltan la sublime escenografía, no podemos dejar de rememorar a la sensual Anita Ekberg en La Dolce Vita.
Otra de las fuentes representativas realizada por Pietro Bernini es la Barcaza, que se encuentra en el sector central de Piazza Spagna. La gente suele reunirse a su alrededor para contemplar el juego de los chorros de agua. Rodeada por edificios del siglo ...
La piscina siempre ha sido la guinda imprescindible de los hoteles de playa, pero los establecimientos urbanos no se han dormido en los laureles, piscinas de diseño y arquitecturas atrevidas para que la natación sea más que un deporte.
PALAZZO SASSO, RAVELLO (Italia)
La piscina del mejor hotel de Italia está aupada sobre una loma de 350 metros y culminada con un suelo de cristal a través del que se ve la costa de Amalfi. Aquí se han bañado desde Ingrid Bergman y Roberto Rosellini hasta Plácido Domingo. Después de nadar, puedes deleitarte en el restaurante, con dos estrellas Michelin. El palazzo, del siglo XII, tuvo su renacimiento en 1997, tras estar cerrado desde los años setenta.
GRAND HOTEL CENTRAL (Barcelona)
El barrio del Born a tus pies y en lontananza, el mar. Eso lo que puedes apreciar desde la piscina más espectacular de la ciudad, en la novena planta de este establecimiento de ...
Junte energías y asegure su billetera. Porta Portese es un descomunal y populoso mercado -el más famoso de Roma- con más de cuatro mil puestos en los que se vende todo lo imaginable, sea nuevo, usado, moderno, antiguo, útil o, a todas luces, insevibles. Se despliega desde los pies de la Porta Portese -la más joven de las puertas de la ciudad, mandada a construir por el Papa Urbano VIII y terminada en 1644 por su sucesor Inocencio X- y se extiende por vaior kilómetros en calle paralelas, en medio de un griterio notable, acompañado cada tanto de música tan multiculturales como los vendedores de muchas nacionalidades: italianos, rumanos, polacos, rusos marroquíes, egipcios, chinos, pakistaníes, turcos, coreanos, vietnamitas.
Las personas compradoras también son muy diversas y en muchos casos muy llamativa: se ven desde monjes budistas mirando chaquetas, adolescentes probándose camisetas de fútbol, madres con niños en busca de conchitas de mar, ...