La Segunda Guerra Mundial ha sido sin dudas uno de los mayores flagelos que afrontó la Humanidad en el Siglo XX. La tragedia absurda fruto de absurdas ideologías, marcó para siempre el corazón y la historia de quienes debieron padecer en carne propia la persecución, la tortura y la muerte.
Uno de los máximos exponentes de este infierno es hasta nuestros días el emotivo “Diario de Anna Frank“, aquella pequeña que debió esconderse junto a su familia en una pequeña buhardilla y que logró escribir en la pesadilla de su cautiverio, un libro que evoca el sufrimiento de una época de horrores indescriptibles al tiempo que enarbola la esperanza como una forma desesperada de aferrarse a la vida. Hoy aquel refugio es un particular museo que merece una visita en tu paso por Amsterdam…
La vivienda sirvió de refugio a los ocho integrantes de la familia de Otto Frank, entre ellos Anna, ...