Situado en el norte de la provincia de Guadalajara y en el límite con las tierras de Cuenca y Teruel, el parque natural del Alto Tajo esconde pueblos y aldeas, cañones y barrancos, arte e historia. Ya no descienden sus aguas, curso abajo, gancheros con balsas de troncos, pero las tradiciones continúan mandando. Tanto, como el fluir de un río que da vida y fuerza a todo su entorno y leyenda.
Si tuviéramos que elegir aquellas palabras que mejor definen esos primeros tramos del Tajo que se precipitan, después, entre hoces y gargantas, seguramente recurriríamos a las que en su día escogió el escritor José Luis Sampedro para una de sus novelas: El río que nos lleva. Cinco palabras que recuerdan, como aquel libro en sus páginas, un sobrecogedor paisaje surcado en sus tiempos por los gancheros, representantes de un oficio forestal hoy desaparecido que consistía en transportar madera río abajo, ...