Un buen sitio para conocer durante la estadía en Río de Janeiro, sin importar la religión, es la estatua del Cristo Redentor que vigila majestuoso la magnífica ciudad carioca y que con el tiempo se ha convertido casi en un símbolo de Brasil.
La estupenda escultura de 38 metros de altura, se encuentra ubicada en la cima del Cerro Corcovado, un morro de alrededor de 700 metros de altura, el cual se puede ascender perfectamente en automóvil a través de un sinuoso camino que proporciona una vista increíble de la ciudad y sus playas.
Este monumento tiene sus orígenes en el año 1922 cuando se colocó la primera piedra, pero no fue sino hasta 1926 que se inició su construcción, siendo inaugurado en el mes de octubre de 1931. Cuenta con un peso estimado de mil toneladas y está totalmente realizado en un resistente concreto armado.
Con solo levantar la mirada en cualquier ...