Cuando llegamos a la bella ciudad de Roma, comenzamos por disfrutar de su particular arquitectura, en la que conviven elementos barrocos y renacentistas, que se aprecia en las callecitas, siempre colmada de turistas de todas partes del mundo, en las iglesias y en las famosas trattorias, donde se revela la esencia de la piú bella cittá.
Quién no camine por Parione, Ponte, Sant’Eustachino y Regola, los cuatro riones (barrios) del casco histórico, no puede jactarse de que conoce a fondo Roma. Los mismos se ubican en una península que forma el meandro del río Tiber, entre el imponenete Mausoleo de Augusto al norte y la isla Tiberina al sur. Esta zona, junto al barrio Trastevere, es la única de la ciudad que ha permanecido habitada durante más de dos milenios. Aquí está la célebre Piazza Navona, de curiosa forma ovalada y se hallan las emjores tiendas de antiguedades.
Recorrer las callejuelas estrechas ...