Las chocolaterías, cafés, mercados, tiendas gourmet y tabernas de vinos de Viena derrochan tentaciones. Un buen recorrido gourmet por la capital austriaca no puede obviar sus mercados, 26 en total, de los cuales el más famoso es el Naschmarkt. Otra es, Demel, una dulcería y cafetería que aún ostenta las prestigiosas iniciales K. u. K. (Kaiserliche und Königliche, imperial y real), que distinguían en forma exclusiva a los proveedores de los Habsburgo. Demel lleva más de 200 años produciendo pasteles, chocolates, waffles, strudels y todas las dulzuras que la fantasía pueda sugerir. Y no sólo eso: sus vitrinas se han convertido en una parada obligada en el casco antiguo, gracias a la tradición de contar historias con dulces. Cada evento social o político importante que ocurre en Viena o en el mundo es plasmado en sus escaparates en prodigiosas esculturas de azúcar, bizcochos y chocolates.
Ningún goloso que se precie de serlo puede ...