Peregrinos, creyentes, aventureros, vagabundos y hasta estafadores recorrieron el trayecto a Compostela, que se convirtió en una suerte de romería de la cristiandad entre los siglos XI y XIV. Por entonces, se extendió la creencia del poder milagroso del apóstol Santiago, cuyo sepulcro había sido descubierto por el siglo IX en los alrededores de esta ciudad gallega.
Los siglos posteriores trajeron una buena dosis de olvido sobre la ruta, y es recién en 1960 que recobra su importancia como itinerario cultural europeo y, de a poco volvió a poblarse de viajeros en todas las versiones posibles. Una alternativa para realizarla es en bicicleta que lleva la mitad del tiempo: a pie el trayecto completo demanda unos 30 días. Prepararse físicamente es imprescindible.
Al iniciar el camino se deben sacar las credenciales en Roncesvalles, punto de partida en los Pirineos Españoles. La idea es sellar este documento en los puntos por los que ...