Ser llamativo
Estas islas caribeñas a las que llegó Cristóbal Colón hace más de cinco siglos han sido colonia británica hasta los años 60. El toque british se hace evidente. El recuerdo de su pasado colonial se prolonga en sus calesas, en su conducción por la izquierda, en su pasión por la navegación y en su orgulloso pasado pirata.
Los bucaneros, al servicio de la corona británica, llegaron a crear en estas islas la República de los Corsarios.
Aquellos galeones piratas han sido sustituidos por lujosísimos yates; y los corsarios, por miles de turistas dispuestos a gastarse sus dineros en lugares como el mercado Straw, lleno de souvenirs y artesanía, o las joyerías de John Bu¡¡. Hay quien se anima a hacer un poco de turismo y se acerca a la curiosa Casa Gubernamental, de color rosa, o al fuerte Fincastle con su gran torre, desde la que se contemplan las famosas aguas ...