El arte pareciera ser una parte más de Suiza. Es uno de los países que tiene derecho a alardear de su vasta oferta en la materia, ya que su próspera escena artística se sostiene (en parte) en algunos arquitectos que se ganaron el respeto y el reconocimiento más allá de las fronteras del país helvético.
Su vida cultural tiene una característica insoslayable: la sociedad multilingüe. Este punto constituye un dato no menor, ya que la diversidad de culturas permite también la pluralidad en gustos, costumbres y tradiciones. Eso, queda claro, se traduce en la producción literaria, arquitectónica, artística y musical.
Sin embargo, es para destacar la labor de arquitectos extranjeros dentro de tierras suizas, ya que sus maravillas permiten que los turistas tengan otro punto de visita inevitable cuando lleguen a la ciudad. El Centro Paul Klee, emplazado en la capital suiza, Berna, fue inaugurado en 2005 y lleva la firma del ...