A 37 km de Basilea encontraréis Mulhose, que significa la casa del molino, nombre que surge en tiempos de pertenencia a las posesiones de la abadía de Saint Étienne de Estrasburgo y que, poco a poco, vio como se incrementaba la población alrededor de su centro. A partir del siglo XVIII, coincidiendo con el desarrollo de la industria, Mulhouse se consolidó como la primera Ciudad Obrera que sirvió de modelo para numerosas ciudades-jardines en Europa. No es casualidad que actualmente la ciudad se haya convertido en la capital europea de los museos técnicos.
Es cierto que el Museo Nacional del Automóvil que abarca los más de 400 vehículos de la colección de los hermanos Fritz y Hans Schlumpf de La ciudad del automóvil, es de los más prestigiosos del mundo pero, todavía es más cierto, que aunque a ciertas personas no le apasionan los coches, su visita se convierte en una ...