A 180 km de Toronto, Canadá, se vuelcan las famosas cataratas norteamericanas. Es importante dejar a un lado la comparación, para poder apreciar las cataratas del Niágara, es necesario dejar de evocar las del Iguazú. En la frontera entre Canadá y los Estados Unidos, la Naturaleza y los hombres dibujaron otro paisaje. Aquí no hay selva exuberante y siempre algún que otro edificio se cuela en las fotos.
También debemos tener en cuenta que la afluencia de turistas es mucho mayor y su acceso es bastante más sencillo. Sí queremos ir desde España es más fácil acercarnos a este espectáculo de la naturaleza gracias a que se han incrementado los vuelos a Canada, especialmente de Barcelona a Toronto. Iugalmente es posible acercarse si viajamos a Nueva York.
Sin embargo, una vez que se está frente al gran salto -son dos en realidad: el Velo de Novia, de 34 metros, en territorio estadounidense, ...