Cinco preciosos lugares para visitar en la capital azteca.
Zoológico de Chapultepec
Especies nativas tan exóticas como el mono aullador, el lobo mexicano, la tarántula de rodillas rojas o el ajolote de Xochimilco son algunas de las que se pueden encontrar en este zoológico.
Museo nacional de historia
Nunca está de más aprender en familia sobre la historia de la ciudad que esté visitando, sobre todo cuando en tan apasionante como la del DF. En el sitio web (www.mnh.inah.gob.mx) del museo hay una sección para los más pequeños, que lo puede ayudar a decidir por dónde entusiasmarlos.
Papalote museo del niño
Este museo apuesta por lo interactivo para atraer a sus visitantes más jóvenes, permitiéndoles descubrir y aprender sobre su propio mundo. Como aliciente, cuenta con la única pantalla IMAX que proyecta este tipo de cintas en toda la ciudad.
Six Flags
El famoso parque de diversiones cuenta con más de 50 atracciones para toda la familia. En ...
Para mimar el cuerpo, técnicas ancestrales en estos spa de Sudamérica. A continuación te los mostramos con mas detalles:
Maroma Resort & Spa
En la Rivera Maya, México: hasta la arquitectura de su spa Kinan (que significa sanarse con la energía del sol) está pensada con un sentido cósmico.
Hotel Monasterio
Cusco, Perú: aromaterapia con Kantu, la flor sagrada de los incas, entre otros tratamientos para equilibrar cuerpo y espíritu.
Four Seasons Resort Carmelo
Uruguay, ubicado entre pinos y eucaliptos, un baño de chocolate para desintoxicar el cuerpo. Luego de la desintoxicación la gastronomía promete deleitarte en todos los ...
Situado en el norte de la provincia de Guadalajara y en el límite con las tierras de Cuenca y Teruel, el parque natural del Alto Tajo esconde pueblos y aldeas, cañones y barrancos, arte e historia. Ya no descienden sus aguas, curso abajo, gancheros con balsas de troncos, pero las tradiciones continúan mandando. Tanto, como el fluir de un río que da vida y fuerza a todo su entorno y leyenda.
Si tuviéramos que elegir aquellas palabras que mejor definen esos primeros tramos del Tajo que se precipitan, después, entre hoces y gargantas, seguramente recurriríamos a las que en su día escogió el escritor José Luis Sampedro para una de sus novelas: El río que nos lleva. Cinco palabras que recuerdan, como aquel libro en sus páginas, un sobrecogedor paisaje surcado en sus tiempos por los gancheros, representantes de un oficio forestal hoy desaparecido que consistía en transportar madera río abajo, ...