Si hablamos de Lisboa, la capital portuguesa, uno de los principales circuitos turísticos que podemos llegar a destacar a nivel local tiene que ver, evidentemente, con la enorme cantidad de museos que se pueden hallar en sus calles, y más allá de los relacionados con la historia y la arqueología, hay uno que sobresale, por lo original, de los demás. Se trata, ni más ni menos, que del Museo Nacional del Azulejo.
Este Museo Nacional, cuenta entre sus particularidades, en principio, con ser el único en su tipo en todo el mundo, lo que también le permite establecerse como el mejor en cuanto a este tipo de elementos de construcción, y por lo básico, tiene como objetivo, mostrar la evolución de este importante apartado de las disciplinas de la cerámica, sobre todo claro, dentro de las culturas portuguesas, actuales y pasadas.
En cuanto a la ubicación de este recinto cultural, debemos decir ...