Una forma diferente de conocer Andalucía, alguna de sus ciudades más hermosas y con más tradición y algunos de sus paisajes más vírgenes, es haciendo un crucero fluvial por los ríos Guadalquivir y Guadiana.
Desde 2015, el Puerto de Sevilla comenzó una nueva andadura enfocada al turismo y es el único puerto de España que posee un puerto fluvial con actividad crucerística.
Los cruceros de mayor calidad los ofrece la compañía CroisiEuropa, una compañía francesa (el idioma a bordo es el francés, y la especialidad gastronómica también) con una flota de barcos ligeros y elegantes que realizan la mayoría de los cruceros fluviales de los principales ríos europeos; Sena, Danubio, Ródano, son algunos de los itinerarios habituales de la naviera.
La duración de los cruceros es variable, y va desde 3 días a 10 habitualmente, los itinerarios y las escalas varían según la duración, pero todos viajan, al menos entre Sevilla y Cadiz. ...
Cuando uno piensa en la verde Irlanda, la Isla Esmeralda, automaticamente se ve transportado a un país mágico, de historia, cultura y tradiciones. Es uno de los destinos turísticos más galardonados y con grandes ofertas para visitas y escapadas. Sus verdes campiñas y sus costas rocosas son un alivio para cualquier espíritu, no en vano es cuna de grandes artistas y literatos.
Posee una gran riqueza paisajística, por ejemplo, la península de Loop Head, es un lugar de belleza natural y de absoluta tranquilidad, un paraíso para los amantes del mar, de los deportes acuáticos, como la pesca, vela, buceo y de todos aquellos quienes prefieren unas vacaciones en la naturaleza con el sonido apacible del viento y del mar. Ha sido declarado destino Europeo por Excelencia 2010.
Éire se nutre de culturas antiguas como la celta sobreviven en tradiciones contemporáneas y las huellas de su grandeza impregnan el paisaje con joyas ...
Si alguien tiene proyectado un viaje a Marrakech, no puede prescindir de una visita fuera de circuitos y lejos de lo que cualquiera hubiera esperado encontrar en esta original ciudad de Marruecos.
Se trata del bellísimo Jardín Majorelle. Una reserva natural de cactus, bambúes, buganvillas y muchas otras plantas que dibujan un precioso jardín concebido en 1924 por el pintor Jacques Majorelle como un autentico remanso de paz, para ser su lugar de retiro.
El arquitecto Paul Sinoir fue quien proyecto el edificio del chalet, a imagen del estilo de los palacios marroquíes. Líneas arquitectónicas limpias, juegos de agua y luz y una frondosa vegetación crean un inigualable entorno. Paul Sinoir tuvo la idea de convertirlo en tienda taller y fue cuando Majorelle pensó en la creación de un jardín botánico. Compro plantas de todos los lugares del mundo, cactus, yucas, cocos, nenúfares, filodendros, papiros y un sin fin de flores, hasta ...