Esta vez… terminamos en una capital: Pamplona-Iruña . Pasando por pueblos encantadores y paisajes místicos.
Después de descansar en Larrasoaña, iniciamos una etapa rápida y fácil con continuos sube y bajas. El único inconveniente son unos 750 metros de carretera en los que habrá que tener cuidado.
El primer pueblo que encontramos, pdremos contemplar la iglesia de la Transfiguración del Señor en la que es destacado el retablo mayor del siglo XVI, renacentista constituyendo una obra mixta de esculturua y pintura. Se trata de Akerreta, un pequeño pueblo lleno de verde y encanto.
Después Irot, con un puente romano, Zabaldika y un templo romanico: San Esteban, que supone además de interesante culturalmente, un área para descansar un poco, ya que está preparado para los peregrinos; Arleta, el siguiente pueblo, tiene dos importantes edificios: el Palacio del Señorío y la iglesia de Santa Marina.
Cuando entréis en Pamplona, entrad con ganas, porque realmente, hay que ...