CAUTIVANTE, ÚNICA, LLAMATIVA, diminuta y llena de historias. Isla de Pascua es de esos lugares donde siempre hay algo por descubrir. Sus playas son paradisíacas, su ritmo, envidiable; sus bosques de palmeras tupidos, como para no salir más, y sus atunes, para volverse adicta. Claro que eso no es todo. Cientos de estatuas ancestrales, llamadas Moai y levantadas de espaldas al mar, terminan por transformarla en un maravilloso enigma.
No por nada los artistas italianos Marco Nereo Rotelli y Mateo Ferretti eligieron este lugar perdido en el océano Pacífico para realizar el proyecto “Moai: el viaje de luz”, producido y apoyado por la Fundación Mare Nostrum, Louis Vuitton y el gobierno de Chile.
La fundación junto a los artistas ha organizado durante el último tiempo una serie de intercambios artísticos con la isla y para este año tienen planificadas dos exhibiciones inspiradas en Isla de Pascua, que serán presentadas en el Espace ...