México es una paleta de infinitos colores. Su idiosincracia inconfundible en el mundo entero conjuga fuertes raíces indígenas con la pujanza de su progreso y modernidad.
En cada rincón del país se esconden singulares bellezas que asombran al viajero más exigente.Una de ellas es Monterrey, la perla del norte que brilla con luz propia y deja su inolvidable impronta en quienes tienen la fortuna de conocerla y admirarla…
Polo industrial por excelencia, la ciudad se erige al pie del Cerro de la Silla (por su similitud con una silla de montar) y su cercanía con Estados Unidos la nutre de una constante corriente transcultural que la hace única.
Un magnífico centro internacional de Convenciones (Cintermex) de construcción vanguardista, contrasta con la clásica arquitectura del palacio de gobierno. El teatro de la ciudad se yergue con su singular silueta y sus parques y plazas albergan modernas obras de arte en combinación con la calma ...
Quienes visitan Brasil, a menudo desconocen que este país sudamericano posee montañas que se elevan más allá de los 2,700 metros de altura. Algunas de ellas se encuentran en la cadena de Itatiaia, a media distancia entre San Pablo y Río de Janeiro, dos de las más populosas ciudades del mundo.
En este cordón montañoso se encuentra el primer parque nacional de Brasil: Itatiaia. En sus 300 kilómetros cuadrados el visitante se sorprende con una diversidad geofísica de indescriptible belleza: el bosque tropical húmedo (a 700 metros de altura) o la meseta de la Serra de Montiqueira (a 2100 metros) donde se encuentra el pico más alto del país, Agulhas Negras, que alcanza los 2,700 metros.
Itatiaia es uno de los parques más estudiados de América por su increíble diversidad biológica, física y ecológica.
En la zona más baja del parque se encuentran las oficinas de administración, área para picnics y para acampar, ...
Sus reducidas dimensiones, su escasa población y el aislamiento del continente, hacen de Surinam uno de los países de América Latina menos visitado. Sin embargo, quien se anima a poner su pié en este pequeño país sudamericano queda maravillado por su exquisita diversidad biológica, cultural y humana.
Fue una de las tres Guayanas (inglesa, holandesa y francesa),pero luego de la Segunda Guerra Mundial, las dos primeras lograron su independencia y se convirtieron en Guyana y Surinam respectivamente (ésta última con su independencia definitiva en 1975), mientras que la Guayana Francesa es aún una colonia de ultramar de aquel país.
Su variedad demográfica encuentra sus raíces en la fusión de esclavos traídos de Africa con inmigrantes europeos, trabajadores llevados desde India y hasta un significativo porcentaje de habitantes descendientes de chinos, javaneses, judíos y aborígenes.
Apenas 400,000 habitanes pueblan esta nación, la gran mayoría en su moderna y pintoresca capital: Paramaribo. Se habla ...